HISTORIA DE CABALLO DE PASO HIGUEYANO

Historia Del Caballo De Paso Higueyano

 

Origen, Influencia y Características del Caballo de Paso Higüeyano
La historia del caballo higüeyano trasciende hasta la época en que los beréberes del norte de África en el siglo XVI, formaron gran parte de las tropas musulmanas e invadieron a España, donde sus caballos tuvieron gran importancia en el desarrollo del caballo español.

Más tarde heredamos de España el poder genético del  caballo Berberisco en la época del descubrimiento de América, específicamente en el segundo viaje de Colón, el 27 de noviembre del año 1493. Colón desembarcó los primeros caballos en el nuevo mundo en la isla La Hispaniola, hoy conocida como República Dominicana; nadie sabe con exactitud el número de caballos traídos por nuestro almirante; pero es de conocimiento que al menos desembarcó veinticinco (25) yeguas y caballos pertenecientes a ¡a Hermandad de Granada, de acuerdo a la real cedula fechada en Barcelona el veintitrés (23) de mayo del año 1493.

Hacia el año 1495, fue designado como gobernador en la parte Este de la isla, Don Juan Ponce de León, quien fundó su hacienda llamada ‘La Ciguayagua”, radicada en la zona que los indígenas llamaban Higüey; donde fomentó una importante crianza caballar, extensa tanto su finca como el número de ejemplares que en ella se criaban, y es esta finca punto importante en la historia del Caballo de Paso Higüeyano.

Como la hermana isla vecina de Puerto Rico, cuando Juan Ponce de León, dueño de esta crianza fue nombrado como gobernador por la colonia Española, llevándose gran parte de sus sementales y yeguadas.

Hacia finales del siglo XVIII, se importaron a la parte Este de la isla, ejemplares ambladores de la Bahía de Narrangasette, usado por los colonos cañeros por su particularidad de girar entre los surcos y cañaverales sin hacer daño a las plantaciones.

En el 1916, durante la Intervención Norteamericana vinieron ejemplares de la raza Morgan, que era el caballo que usaba el ejército norteamericano como transporte terrestre; años más tarde recibimos la influencia de otro caballo Amblador el Tennessee Walking, traído por el Central Romana Corporation, para el uso de sus mayordomos que tenían que transportarse por grandes predios y plantaciones, buscando la comodidad y la resistencia que dio el cruce de las yeguadas con este tipo de caballo.

Los higüeyanos que ya empezaban a tener grandes extensiones de terrenos dedicados a la crianza del ganado vacuno y además de las grandes distancias que tenían que recorrer para comercializar sus productos, se vieron en la necesidad de crear un caballo y con esta amalgama de cruces de razas atinaron lo que ellos andaban buscando, un ejemplar:

Brioso, resistente, cómodo, de buena alzada y manso.

Al recorrer de los años, los higüeyanos siguieron cruzando sus ejemplares atendiendo a la mejor selección posible, hasta llegar a crear lo que es hoy el Caballo de Paso Higüeyano, un caballo que a pesar de tener fuego en la sangre, es dócil, de aire muy suave, que emplea una andadura única y característica, que ha demostrado ser excelente. En el Caballo de Paso Higüeyano prevalecen todas las capas de colores, a excepción del pinto; y para los propietarios sean adultos o niños es el caballo ideal por la suavidad y seguridad de sus aires en los largos recorridos, fatigándose lo menos posible a sí mismo y al jinete que lo monta.

Hoy nos sentimos orgullosos de presentar a todo el pueblo dominicano, la única raza que representa la dominicanidad, porque solamente existe en Higüey, República Dominicana.

 
Influencias:
1) Berberisco: Dio fogosidad, bravura, espíritu, fuerza, vigor y gran agilidad.
2) Narangassette: Contribuyó en sus especiales andaduras.
3) Tennesse Walking: Dio el paso original y natural.
4) Morgan: Transmitió su constitución robusta, resistencia y vigor.

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